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viernes, 8 de julio de 2011

Razones para una siesta


A veces solo encuentro
la firme decisión invertebrada

de no hacer concesiones

al corto espacio en blanco que me dejas

para habitarte cada día.

A veces me parece
que no toco tu mano ni me tocas

si duermo recostado en tu paciencia

o fumo un cigarrillo

en esta, que es tarde por tuya
por tu cuerpo tendido a mi esperanza
por mi sueño dormido sin tu acento.


Tanto sueño que huye
si me montas
el vientre derramado
encogido, primero, ante tu pecho

y lluvia cuando alcanzas
la razón
que te trae a mi tristeza.


17 comentarios:

Pilar dijo...

Amor, no puedo destacar nada del poema, sólo una sensación de paz, de...es que me viene la palabra "suave". Es una caricia. Cada vez me gustan más.
Besos

Paloma Corrales dijo...

Bellísimo, como la dulce entrega del amor, como un cielo ensimismado.

Un beso, Manuel.

Rosa dijo...

"como la dulce entrega del amor...". Me quedo con esa sugerencia de Paloma para dejarme deslizar por el poema con esa mezcla agridulce que inspira su caída.

A pesar de esa sensación plácida, el ritmo te lleva a su antojo, como solo sucede en los buenos poemas.

No sé si te lo había dicho antes, pero me encanta. Buen trabajo cariño.

La Solateras dijo...

Es una preciosidad, Manuel. Te superas cada día.

Un abrazo

Mari Carmen Azkona dijo...

Querido Manuel, no hacen falta más razones para una siesta que el ritmo de este bello poema. Es precioso...Enhorabuena.

Besos y un fuerte abrazo

Laura Caro dijo...

Este poema se coloca entre mis preferidos.
¡ Qué tierno eres, Manuel!
Y qué bien escribes.
Un beso gigante.

Manuel dijo...

Tienes razón, Pilar: es un poema que salió manso y que a mi también me produce esa sensación.

Me alegro de que te haya gustado. Un besito y gracias por estar siempre cerca.

Manuel dijo...

Paloma: que alegría verte por esta casa.

Ayer visité la tuya y me hice tarjeta de socio permanente.

Espero que este próximo año sigamos en contacto y nos veamos muchzas veces. Gracias por tu comentario. Un beso.

Manuel dijo...

Gracias a ti, Rosa, por ser matrona de casi todos mis partos... y muchas veces algo más.

Un beso.

Manuel dijo...

Viniendo de tí, Ana, mi "premiada" amiga, es todo un honor este comentario.

Ánimo con ese proyecto de Sigüenza que ya es casi una realidad. Alli estaremos casi todos.

Un beso.

Manuel dijo...

Gracias Mª Carmen: tu visita es siempre un placer. En realidad, la que está que se sale con sus textos eres tú.

Un beso grande.

Manuel dijo...

Querida Laura: ya que el poema te ha gustado, prometo dedicartelo en "algún momento especial...".

Gracias por estar cerca, mi querida compañera.

Besos.

ISABEL MIRALLES dijo...

Bellísimo poema, Manuel. Ha sido un placer leerte.

Un abrazo.

Manuel dijo...

Bienvenida a estas páginas, Isabel. Gracias por tu visita y por tu amable comentario.

Un beso.

Jesús Arroyo dijo...

¡Bien!

Cris Gª. Barreto dijo...

Estimado Manuel:

Es cierto que al leer este bellísimo poema se escucha el canto apacible de una nana, el embeleso que invita al descanso.

Te felicito.

Con toda mi estima,
Cris.

Manuel dijo...

Aunque tarde, gracias a Jesús, gracias a Cris por vuestro aliento.