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viernes, 21 de octubre de 2011

DEFCON 1


Enterró la mano
entre sus huesos iracundos
dejándose moler como semilla.
Decidió amar precisamente
la parte más canalla de su muerte.

Se fue desprendiendo, poco a poco,
del cauce que condujo sus actos y las sombras
se hizo lluvia
o roble milenario que sostiene la tierra con sus hojas.

Sembró la soledad
en sus libros del debe y del haber
para enjugar deudas pendientes.

Regresó luego;
fue virgen en el tiempo
maldito de los pueblos desterrados;
aquellos que mataron la ciencia de la especie.

Y al ser de la mañana,
emblema de las horas de la noche y sus actos,
el que baila desnudo,
se le dio el fuego que se clava adentro,
el que hace de las venas semillero.
Se le dio
en un solo acto su arma y la conciencia
y escarcha en una flor que se viste de rojo
para que usara su albedrío.

15 comentarios:

La Solateras dijo...

Poema denso y hermoso a la vez, que intuyo que dice cosas importantes y que tengo que volver a leer varias veces para entresacarlas.

¡Jo, Manuel, cómo te pones!

Nines Díaz dijo...

Bellísimas imágenes las de este poema apocalíptico y maravilloso para destripar despacio.

Un beso.

Manuel dijo...

Querida Ana: ya sabes que, a veces, me pongo oscuro y salen estas cosas.

Se que sabrás perdonarme, Pero para mí el poema tiene actualidad: al humano se le dió el albedrio para elegir, y eligió la muerte de sus semejantes como forma de vida.

Un beso.

Manuel dijo...

Gracias por tu comentario, Nines. el poema es tan apocalíptico como el tiempo que nos toca vivir.

Un beso.

stella dijo...

Llego por primera vezs a tus versos y me sorprende la intensidad de este que leo, te felicito
Un abrazo
Stella

CARMEN dijo...

Tu oscuridad.. es luz.

Impresionante, Manuel.

Gracias por compartirlo.

Manuel dijo...

Stella, gracias por tu visita y por tu amable comentario. Espero seguir viéndote por esta casa.

Manuel dijo...

Gracias a tí, Carmen, por tu visita y el comentario. Ojalá supiesemos ser luz más a menudo.

Un beso.

Rosa dijo...

Oscuro o no tiene ese ritmo que últimamente se ha pegado a tus versos y ya no te abandona. Otro poema que llega muy dentro con versos tan buenos, que me cuesta escoger sólo uno.

Buen trabajo cariño. Sin duda surten efecto tus noches. Un besito

Mila Aumente dijo...

Querido Manuel, este es un poema de esos que nos hacen pensar. Todos los versos me parecen buenos, pero lo de "sembrar la soledad entre libros del debe y el haber para enjugar deudas pendientes", me parece de lo más original.

Siempre es agradable leer lo que escribes.Y si es en otoño, como en este caso, cuando los SAGITARIOS estamos cerca de dar un nuevo giro en el calendario y los sentimientos afloran con más intensidad, recrearme en tus palabras escritas es un lujo mayor.

Un fuerte abrazo,

Mila

Manuel dijo...

Querida Rosa, debo pedirte perdón siempre, porque mi vida no sería vida sin mis noches.

Creo que sin esas noches, tampoco existiría mi poesía.

Me alegra que te guste esta nueva parte de mi oscuridad.

Un beso.

Manuel dijo...

Gracias por venir siempre puntual a la cita, querida Mila.

Como buenos sagitarios, ambos sabemos lo que este tiempo nos trae de necesario y de desequilibrio.

Para mi es bueno, de vez en cuando, darme un paseo por estos mundos oscuros que rodean.

Un beso.

Elvira Daudet dijo...

Querido Manuel:

Me has recordado a Max Estrella:"Metafísico estás".
Y, añado yo, algo perdido en los profundo recovecos de tu almario.
Un beso grande
Elvira

Mari Carmen Azkona dijo...

“Y al ser de la mañana,
(...)
en un solo acto su arma y la conciencia
y escarcha en una flor que se viste de rojo
para que usara su albedrío.


Manuel, me gusta la fuerza y el ritmo de este poema, pero este final...Su arma, su conciencia y el libre albedrío. No hay excusas, somos culpables de nuestros actos y dueños de nuestro destino.

Enhorabuena, Manuel, lo guardaré junto al de Caín.

Besos y un fuerte abrazo.

Laura Caro dijo...

El hombre y sus misterios...
Me cuesta entender este poema al completo, Manuel, pero me gusta su ritmo y la sensación inquietante que queda después de leerlo.
Un abrazo grandote.