PINCHA EN LAS PESTAÑAS PARA VER EVENTOS Y LIBROS

sábado, 9 de abril de 2011

COSAS QUE HAN PASADO EN POCO TIEMPO


Fukushima, 2011… y tú

¿Qué más da lo que pienses
Si te discuto el centro del olvido?

Hoy hay una noticia
colgando como un epitafio
en el libro estancado de mi asombro.
Y miles de muertos ahogados.

Por eso no te hablo esta noche
y dejo que pasen las horas
hasta que pase la hora del frío de mis pies.

Por eso me callo.

Porque cada cuerpo arrastrado en el mar
es un despojo, lo mismo que yo
y no quiero verme.
Lo mismo que
cada grito es una herida
y no quiero oírlo.

Por eso no ando.
Porque cada miembro inferior amputado
son mis manos inertes
mis pies que se enredan contigo de noche
sin otra intención.

Por eso recojo las velas
en medio de este naufragio.

Y también, por eso,
me quedo encendido en medio de este silencio
colmando la noche, pensando
que todo no es más que un mal sueño.
Un sueño que acaba si tú me despiertas a besos
o bien me despierta un café suficiente
que aleje tu sueño.

Por eso me quedo en la cama durmiendo
vaya a ser que esta vez
mi sangre no caiga rodando en la alfombra
inútil
vertida por ver si tu sangre
se cambia de bando y se viene conmigo
se siente caliente metida en mi cuerpo
y empieza a labrar el futuro
después de enterrar tantos muertos
que llevas prendidos
como un relicario en tu piel.

22 comentarios:

Pilar dijo...

Esta mañana hace sol aquí y tu poema me conmueve. No puedo decirte nada mas...no llegan mas palabras, solo un beso...

La Solateras dijo...

Precioso y estremecedor poema, Manuel. Te admiro porque puedas seguir escribiendo además de tantas cosas.

Un abrazo

Mila Aumente dijo...

A veces la vida es excesivamente cruel. Pasan demasiadas cosas en el mundo a las que no encuentro explicación.
"Por eso recojo las velas en este naufragio". Querido Manuel, yo me uno al dolor de todos los que "naufragan" y siento impotencia por no saber cómo acabar con él.
Un poema donde la emoción sale a flor de piel.

Un beso.

Mari Carmen Azkona dijo...

Querido Manuel, ojalá no tuviera que darte mi enhorabuena por este poema que me ha hecho estremecer. Ojalá no tuvieras que escribir poemas tan dolorosos como éste. Pero nada puede el deseo, ni los sueños...La realidad, aunque queramos, no nos esquiva, está ahí. Sólo nos queda prestar palabras al dolor para que, al menos, esos cuerpos flotantes no queden en el olvido.

Un fuerte abrazo por los sentimientos compartidos...Gracias por quedarte en la cama durmiendo.

Anónimo dijo...

Te noto tan triste...que aunque no te gusten los anónimos,quiero que sepas que te prestaria gustosa mi ombligo,para que desparramaras tus gritos de dolor en mi vientre.

Manuel dijo...

Pilar, el sol sale cada día, tapado o no por nubes.

Puede que la certeza de saber que el hombre no va a aprender de sus errores, nos produzca tristeza. Pero el futuro está ahí, al alcance la mano.

Pero claro, te emepñas en leerme cuando tienes el cerebro atascado y pasa lo que pasa.

Un beso, mi niña.

Manuel dijo...

Querida Ana: tu sabes, como nadie, que escribir muchas veces nos proporciona un rato de relajo en medio de tantas cosas por hacer.

Este poema me era necesario cuando salió. Lo otro, eso que nombras sin nombrar, es un placer hacerlo porque hay un montón de amigos que están a mi lado en la tarea.

Un beso.

Manuel dijo...

Mila, hay una vieja canción que dice "... pero la tierra, de pronto, revienta lo que le aprieta: Ay!, hermano emparedado, si en seismo te convirtieras..."

Creo que va ser preciso que el planeta recuerde más a menudo que él es el más fuerte, frente a la prepotencia de los humanos.

Creo también que sería bueno que nuestro acto de amor fuese sincero, completo, vital.

¡Ah!, por cierto, ahí estoy con lo tuyo... ¡y no veas!.

Un beso.

Manuel dijo...

Mi querida Mª Carmen: no pudiendo dar marcha atrá al tiempo; no teniendo la facultad de hacer que lo sucedido no suceda, solo puedo crearme un territorio de fuerza en el que la sangre no ruede inutilmente.

Tampoco puedo sentir de otra manera distinta a como siento. Es por eso que me quedo en la cama. Pero, sobre todo, me quedo porque estoy seguro de que me levantará de ella otra sangre caliente a mi lado, sintiendo lo mismo que yo, buscando un futuro de sueños posibles más allá del ruido que aturde este tiempo que estamos viviendo.

Gracias siempre por tu visita, corazón. (Leí el "incidente" de Itaca y también se que está en vías de solución. Felicidades: no te pares).

Un beso.

Manuel dijo...

A ver, "anónima": Yo no estoy triste. Estoy lleno de vitalidad y energía. Otra cosa es que en el planeta que vivimos sucedan cosas que podríamos calificar como tristes.

Y, en efecto, no me gustan los anónimos. Pero ni siquiera tú me vas a obligar a que "modere" los comentarios de este espacio, que es mío.

Tienes tu propio Blog y, por razones que tú sabrás cuales son (quizá vergüenza torera) prefieres aparece cono "anónimo". Vale: a mi me da lo mismo.

Y no, mira, no tengo gritos de dolor que desparramar en la alberca de tu ombligo. Supongo, por lo que leo, que tu ombligo es grande, suficientemente grande como para que te pases el día hundida en él. Pero no me interesa.

Yo comparto mis bienes y mis males con la mujer que me ama que es, justo, aquella a la que amo. Su ombligo es normal, ¿sabes?. Lo mismo que el mío.

Y, por fin, por si no lo habías notado, este es un espacio literario, un lugar en el que las personas dejan comentarios amistosos o, incluso, poéticamente cualificados. Estoy seguro de que puedes encontrar otros espacios en donde desplegar tu ombligo.

ROCIO dijo...

Hola Manuel vine a hacerme seguidora aunque ultimente tengo los blog muy dejados a ver si les retomo y al menos os tengo. Un abrazo.

Rocío

http://mrociorc.blogspot.com/

Manuel dijo...

Gracias Rocio: sabes que siempre eres bienvenida en este rincón.

Un beso,

Nines Díaz dijo...

Magnífico y rotundo poema de solidaridad con la desgracia.

Enhorabuena, Manuel.

Un beso.

Manuel dijo...

Gracias, Nines. Espero que sigamos alzando nuestras voces frente a todo.

Un beso.

Emilio Porta dijo...

Pusiste esto en mi blog y es tan bello que lo voy a repetir aquí:
"El esclavo del tiempo llora por el que le falta; no vive el que goza sabiendo que su ser es eterno. El esclavo del tiempo muere"
Y esto engancha, como no iba a hacerlo, con tu poema. Este gran poema donde dices y piensas tantas cosas a las que solo se puede hacer frente con una mente serena y la fuerza de una mano y una sonrisa...
Dices aquí:
"Por eso no te hablo esta noche
y dejo que pasen las horas
hasta que pase la hora del frío de mis pies.
Por eso me callo"
Y te vuelvo a contestar con otras palabras que yo te escribo también en mi blog:
"Empezamos a entendernos, aunque lo que llaman realidad toque, casi todos los días, a la puerta. Pero que nuestra puerta sepa distinguir los golpes. Y la puerta se abra o no se abra con la fuerza interior del deseo y de la claridad"
La vida es fusión y saltos sobre la realidad. Hoy lo he vuelto a comprobar. Aparte de eso, humanamente, para entendernos, eres un gran tipo. Al que la inteligencia le permite soñar, no le deja inerte, lo que, algunas veces, pudiera parecer la respuesta lógica.

Elvira Daudet dijo...

Hermoso y estremecedor poema, querido Manuel, que te ha salido de las entrañas.
Por un raro motivo, que tiene poco que ver con la razón, me consuela que alguien tan entero y vitalista como tú, que se enfrenta a la muerte cotidianamente para vencerla, haya sentido tal desasosiego para no querer salir de la cama
Mil besos como mil soles, amigo, para calentarte los pies.

Elvira

Manuel dijo...

Querido Emilio: este contacto, más allá de cualquier realidad tangible, de verdad que hace que nos entendamos.

He educado mi costumbre de callar; de contemplar; de escuchar. Y, escuchando, escucho a la Madre Tierra cuando grita. Voz más atronadora que los terribles gritos del humano masacrado.

A veces veo a mis espaldas la lluvia de fuego en Sodoma. La masacre de un Tsunami me parece más "limpia" que la de un Gadaffi, o que la que genera un loco en Costa de marfil, o que la estúpida masacre producida por unos asesinos imbéciles en Mexico.

Una vez me dijeron que "Japón está sobre el lomo de una ballena, y por ese se mueve". Lo malo es que el resto del mundo está en el filo de la navaja. Y eso es bastante peor.

Ya sabes que siempre necesito tu aportación. Un abrazo enorme.

Manuel dijo...

Querida Elvira: Gracias por tu presencia.

No me quedo en la cama por gandulería. Si no ahorrase energía al cabo de la jornada, mi ser quedaría diluído lo mismo que tantos.

Así que, después de la noche que vivo, procuro viajar en los sueños al mundo de nada. Allá donde no sirven los sentidos tal como los conocemos.

Este poema fue para uno de los "necesarios". Mal poema, lo se. Y espero tardar en escribir otro semejante.

Un beso.

Anónimo dijo...

No sé cómo puedes decir" mal poema " a la expresión viva de dolor , solidaridad, sentimientos encontrados; bello lenguaje ante esa realidad tan intensa que el día a día nos hace olvidar: La madre naturaleza manda y la soberbia del hombre le hace olvidar que el desaparecerá pero la Tierra continuará , con otra forma , otros seres , incluso otros colores....Me encanta leerte aunque he de confesar que, en ocasiones ,me cuesta entender lo que escribes y es la emoción que me produce el conjunto lo que me llega hasta lo más hondo de mis sentimientos . Unn abrazo
Mª Dolores

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Manuel, Manuel.........., ¿pero qué hacía yo sin visitarte estos días? ¿Perderme esta joya de poema?
Arrancas ya en quinta con:
"¿Qué más da lo que pienses
Si te discuto el centro del olvido?"
Con este comienzo ya no se puede pedir más que esperar lo mejor. Y está en tu poema. Es sobrecogedor.
Ojalá se nos calienten a todos prontito los pies y respiremos.
Abrazo, amigo.

Manuel dijo...

Pues supongo, Mª Dolores, que uno nunca está totalmente satisfecho con el poema que escribe.

Por lo demás, totalmente de acuerdo contigo: la madre Naturaleza manda.

Gracias por tu visita y por tus palabras.

Manuel dijo...

¡Ay, Ángeles!, ¡si es que estás muy liá!... Pero cuánto me gusta verte por aqui y leer tu comentario.

Mis pies se calientan y enfrían a golpes de masacres. Un día es Costa de Marfil, otro es Libia con Gadafi asesinando. En medio de todo me duele la tibieza.

Gracias por venir, guapa. Un beso.