
Los hombros
cargan el sol de la tristeza,
mientras la tarde
entra en las nuevas flores.
El ser regresa al bosque
derramando agua en los prados resecos,
talando la raíces obscenas,
desgarrando el cielo del llanto.
La noche se tiende en tu alma
sin saber del corazón de la flor.
Mañana volverá a morir la luz
bajo la misma impúdica pisada
que nutre el canto cerrado del corazón.
1 comentario:
"mañana volverá a morir la luz bajo la impúdica pisada" buenos versos de un buen amigo.
un saludo con el cariño de siempre.
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