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jueves, 8 de octubre de 2009

Una excusa redentora


Hay tantas cosas encima de la mesa
que esta mañana no encontraba el teléfono.

Ya lo sabes: no pude llamarte.
Tampoco llamé para decir que no iba
al trabajo ni a charlar con los amigos.

El primer café ha sabido a whisky
y a la flor de una gardenia.
El segundo
me ha puesto a pensar
sin demasiado éxito.

Y es que hay días en los que uno no encuentra
ni una excusa redentora,
lo bastante impecable o absurda,
para seguir durmiendo sin dar explicaciones.

12 comentarios:

Pilar dijo...

Bueno... es que Manuel...de verdad que cada día me gustan más y encima acompañas con Los Rodriguez!! Estupendo para empezar un jueves.
Un beso enorme

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Querido Manuel: ¡Gorrazo! Es una de las cosas que más me han gustado de cuanto escribes.
Tal vez por la sencillez, porque es fácil identificarse... ¡Yo qué sé por qué! Enhorabuena.
Enrique

Emilio dijo...

"No te apures compañero..."nada es más importante que poder hacerle, de vez en cuando, un corte de mangas a la realidad...
Escribirla transformándola es una de las virtudes del silencio escrito. El silencio, en realidad, es lo que escribimos, a pesar de llenar el espacio de palabras...

Manuel dijo...

Querida Pilar, siempre me da alegría que asomes "tus morros" por mi página...

Gracias por estar siempre ahi para dar una plabra de ánimo, sin más, solo por el gusto de estar y sentir.

Un beso.

Manuel dijo...

Maestro, tu sabes que, a veces, solo nos apetece contar lo que vemos, sin más. Repasar nuestro entorno y dibujarlo con un lápiz.

Si en ese momento tengo suerte y llega la forma adecuada de hacerlo, ¡estupendo!.

Ya lo decía aquel: que me llegue la inspiración... pero que me coja trabajando.

Gracias por tus palabras y tu presencia. Un abrazo.

Manuel dijo...

Claro que si, Emilio!. Pero tampoco olvido aquello de que "... de vez en cuando la vida nos besa en la boca, y a colores se despliega como un atlas...".

Por suerte son muchos más los días del beso que los del coscorrón. ¿Habrá que perdonar el uno por lo otro?.

Un abrazo.

Carmen Silva dijo...

Hola Manuel: He entrado en tu blog y he leido algunas de tus poesías. Magníficas pero esta me ha parecido sublime. Creo que todos los scritores tomemos el camino que tommos si tenemos el don de la poesía ese será siempre nuestro don mas querido, tal vez lo que hagamos con las otras manifestaciones es ocultar el sentimiento poético que nos desnuda.

Orfeo de Tracia dijo...

Señor Manuel, me he sentido muy bien al leer su última poesía. Sobre todo he disfrutado del final aunque le confieso que yo sí encuentro justificaciones para seguir durmiendo (supongo que quiere decir olvidar o algo así)
Tantos siglos de experiencia no me han concedido la bondad del verso pero sí conocer la manera de perderme en el olvido de los sueños.
Que Himnos le sea propicio
Orfeo de Tracia

Anónimo dijo...

....Dos gardenias para ti , con ellas quiero decir , te quiero , te adoro , mi viiiiiida ..... !!!! Después, las gardenias se ponen mustias , se caen los pétalos y lo que era una ilusión se convierte en una realidad vacia , desilusionada , realista y al fin... liberadora .
Rosella

La Solateras dijo...

En medio de mis dolores, abro tu blog y me encuentro dos poemas fascinantes.

Gracias, es un alivio para la noche que viene.

Ni siquiera de Mercedes he podido escribir y es una de mis diosas predilectas.

Besos

Anónimo dijo...

Manuel, es el mejor poema que has escrito. De veras, me parece perfecto, el GRAN MAESTRO tendrá la última opinión, pero lo tiene todo. Te estás convirtiendo en un escritor. ACHO, ACHO, ACHOOOOOOO
cUÁNTO TE QUIERO. SOL

Manuel dijo...

Halaaaaaaaaa....!!!!. Bienvenidos todos mis queridos amigos. Pero que gustazo llegar a casa y ver que la gente aprecia algo de uno!.

Por orden de dolores me voy con Ana. Espero que vayas mejorando, de corazón. Yo solo puedo ofrecerte mi triste oficio de médico viejo y curtido en otros mil dolores. Pero me tienes a tu disposición por si me necesitas. Espero que lo sepas.

Y sigo el orden por la entrada de Carmen Silva, a quien espero conocer en persona muy pronto. Muchas gracias por tu comentario, Carmen. Para bien o para mal, puede ser que por pura protección, yo no me denomino escritor: solo soy médico. Lo de escribir cosas es un escape que me gusta utilizar. Y si a alguien gusta lo que escribo, me alegro un montón.

Mi querida SOL, mira que te echo de menos, eh?. Y que buena eres al juzgar asi lo escrito. Espero que no lo tenga todo, porque si lo tuviese, ya mejor me debera dedicar a la pintura. Este poema es solo fruto de unos minutos de sentimiento. Como le decía a Enrique, tuve la fortuna de encontrar las palabras que decian lo que yo quería decir. Pero eso es todo. Ah!... y que te quiero.

Señor Orfeo... Su tiempo es mi tiempo, como lo es cada tiempo que ha cubierto la historia de nuestro planeta. Me alegra verle por aqui. Lo mismo que a Rosella.