Escena tórrida en blues. Calor aún del verano que no se ha ido. Puede ocurrir en cualquier apartamento de un barrio urbano, cercano al mar, siempre que tenga cerca un bar abierto a media noche. O a la vuelta de la esquina, sea donde sea.
Ella, la mujer, sentada frente a la ventana que da al mar, acaricia lenta sus cabellos, ausente, con sonrisa marina, mientras la luna inunda estancia y mar con el juego de la plata, del misterio esquivo de las sombras, de la brisa y los fantasmas.
La mujer se mueve, apenas inicia el escorzo de su cuerpo, inclinado ahora más, hacia el mar, y permite, con un juego de sutil coquetería, que la luz de la luna acaricie sus ojos, y sus labios, y los senos que bajo la fina camisa vibran en el placer de esa noche.
Y suave, hunde sus dedos en la humedad del sexo hambriento. Brillan los dientes en la noche clara y como alas extiende los brazos para escribir en ella, con la tinta de su adentro:
"Si me regalas una poesía en la noche abierta, mi alma te dirá que te estoy amando".
lunes, 30 de agosto de 2010
Es tiempo de hacer maletas y decir adios a algunas cosas. Tanto como es tiempo de bienvenidas, abrazos y ¿cómo te ha ido?. Es el tiempo de volver, a todo: al trabajo, a las colecciones de Planeta de Agostini, a "este año me apunto a Inglés y a la piscina. Hasta tiempo de planificar los próximos libros para leer y los encuentros con amigos que hace tanto no vemos. Es el tiempo de planificar viajes futuros que nunca hicimos - y quizá nunca hagamos -. Es, en fin, Septiembre. El mes mágico por excelencia.
Este es el mes de la Luna de Marte, como Agosto lo fue de la Luna de Venus (maldito quien no encontró el amor en Agosto). Es el mes de la lucha, de la victoria o la derrota: así nos vaya. El de cortarse - por fin - el pelo y escuchar buen jazz en la terraza de casa, si pudiera ser acompañado de buenos amigos.
¿Quien dijo que nos habíamos ido?. ¿Cómo irse a ningún sitio si es ahora cuando empieza lo bueno?. Quedaron pendientes tantas cosas que puede que no se sepa por donde empezar. Pero tranquilos... el tiempo tiene respuesta para todo y, si algo nos sobra, es tiempo.
Dejo este poema, muy en consonancia, salvando las distancias de calidad, con la última entrada de Solateras.. Estaba en mi escritorio hace ya algún tiempo, esperando su pistoletazo de salida. Ahi va: sed benévolos con él. La culpa de sus errores es solo mía. Sus versos le son una carga pesada según se mire, puesto que me sirvieron de alivio para la añoranza. Alguien debe cargar con las culpas que se vomitan.
Por lo demás, aqui estoy, aqui estamos mis palabras, mis músicas y mis fotos (puesta de sol en la Azohía, regresando de bucear, un día cualquiera de finales de Agosto).
Nos enseñaron a morir de libertad con un puñal entre las alas.
Luego aprendimos practicando suicidios con el sexo en el papel estelar, y la conciencia de telón de fondo.
Seguimos estudiando con ahínco la estructura de rejas más robustas que aislasen nuestra casa de ladrones. Un amuleto para el éxito y la mejor sonrisa del mercado.
Llegamos a saber, puede que tarde, que una cosa es jugar con los amigos, morirse de la risa. Pero otra es sucumbir a la nostalgia, cuando todos los trenes se han marchado, cuando el timbre no suena y todos han cambiado de teléfono.
En un sentido estricto, todos somos egocéntricos. Esto se debe a que el centro de nuestro cosmos siempre es un YO, un ego. Se trata de algo física y mentalmente insoslayable. Desde el momento en que existe autoconciencia hay, además, conciencia del otro, y por tanto el agente y paciente consciente de serlo lo es de los demás agentes y pacientes, a los que atribuye esa misma consciencia de sí, y adquiere una segunda naturaleza de actor, que le sirve para representar uno o varios papeles ante los demás constituidos en público y juez de su obrar en el mundo y en la sociedad que con su mutua interacción forman.
Por lo que sabemos, el egocéntrico y en consecuencia (paradójicamente) social ser humano, es el único animal que ha logrado un nivel de consciencia de sí tal que le permite desarrollar una sofisticada teoría de la mente, y crear a su través un mapa mental amplio y profundo de la sociedad en la que vive. Acostumbrados (evolutivamente) a vivir en sociedades pequeñas de cazadores-recolectores, queremos ponerle cara a todo, y nuestro natural egocentrismo deriva con facilidad en etnocentrismo, una vez surgida y evolucionada en apenas unas decenas de miles de años la cultura. Nuestra mente primitiva se comunica con otras mentes a gran distancia, a través de imágenes y sonidos que la tecnología transporta, e incluso podemos desplazarnos por el espacio a gran velocidad nosotros mismos, con vehículos antes impensables, pero en el más profundo de los sentidos seguimos anclados al terruño y a la tribu, y proyectamos nuestra avidez de ellos en diversos (y tantas veces espurios) sucedáneos. El Yo es el centro en torno al cual gira la frenética actividad social de nuestras vidas, e indiferenciándonos, esto es, anulando dicho yo y la individualidad que representa, sólo lograríamos disolver la comunidad que el contrato social natural humano fue creando, mientras se escribía en nuestro genes y nuestras costumbres, a lo largo de una dilatada evolución de cientos de miles de años. Pero el Yo y su carácter central no son solo una bendición. Nuestro natural egocentrismo puede hipertrofiarse hasta degenerar en una obsesión egocéntrica (lo que se conoce como egocentrismo en el lenguaje corriente).¿Es. nuestra centralidad, algo meramente subjetivo, una ilusión del usuario -como apuntan algunos filósofos de la mente- o disponemos de un gran poder sobre el medio constituido por la naturaleza y los otros, y sobre nuestro propio comportamiento? ¿En qué somos libres? ¿Acaba nuestra libertad dónde empieza la del otro? ¿Hasta qué punto debemos preocuparnos por las consecuencias de cada una de nuestras acciones pasadas y presentes y atribuir una intencionalidad centrada en nosotros a las acciones de los demás, calcular conscientemente cada pro y contra y cada beneficio y coste en el trato social? ¿No es mejor fluir, dejando a la propia naturaleza intuitiva expresarse por sobre la estrecha racionalidad? El Yo hipertrofiado es sin ningún género de dudas una maldición.Mark R. Leary, uno de los más prestigiosos psicólogos sociales de nuestro tiempo, ha reflexionado, investigado y escrito sobre la maldición que el Yo puede representar. Su perspectiva ha sido fundamentalmente evolucionista, ya que considera que las claves de nuestros modernos comportamientos sociales se encuentran en los medios sociales y naturales en los que evolucionó nuestra especie. CUESTIONES: 1 .- ¿Por qué es el yo una maldición?
Las formas en que la gente piensa acerca de sí misma y se “habla” a sí misma en su propia mente crean una gran cantidad de sufrimiento innecesario y de infelicidad. Por ejemplo, la gente reproduce acontecimientos de su pasado y se preocupa por acontecimientos futuros, aun cuando hacerlo no sirva a ningún propósito útil. Por supuesto, la capacidad para pensar sobre el pasado y el futuro puede ser útil a veces, pero todo el mundo la exagera, generando una gran cantidad de estrés e infelicidad no relacionadas con la calidad real de sus vidas. De igual forma, las evaluaciones mentales que hacen las personas de sí mismas crean una serie de problemas, y sus esfuerzos por defender sus egos pueden conducirles a conductas inadaptadas y dañar sus relaciones con otras personas. Además, los esfuerzos que hacen la gente para proyectar ciertas imágenes de sí mismos en los otros les pueden llevar a comportarse peligrosamente. En resumen, aunque la capacidad de pensar centrado en el yo es esencial, crea asimismo muchos problemas en la vida cotidiana de las personas. 2 .- ¿Por qué considera nuestra propia conciencia más profunda que la de los simios, e incluso que la de los neandertales? La autoconciencia nos permite hacer varias cosas: pensar en nosotros mismos en el pasado y en el futuro, construir una identidad, autoevaluarnos desde una perspectiva cultural y a menudo con criterios arbitrarios, e imaginar lo que otras personas están pensando de nosotros. Aunque los grandes simios puedan hacer algunas de estas cosas (algunos pueden pensar en un futuro cercano e inferir las intenciones de los demás), las investigaciones sugieren que no las hacen tan bien como las hacen los seres humanos. Dicho de otra manera, tenemos una mayor capacidad para pensar sobre nosotros mismos. En cuanto a los hombres prehistóricos, incluyendo a los neandertales, los seres humanos con un yo moderno dejaron signos de que eran capaces de pensar sobre sí mismos. Construyeron estructuras, barcos, y herramientas que reflejan una planificación a largo plazo (es decir, pensamiento en uno mismo en un futuro lejano), llevaban adornos corporales (pintura corporal, joyas, símbolos de estatus), lo que demuestra que podían imaginar cómo eran vistos por los otros y manejar sus impresiones para crear identidades sociales deseadas, tenían elaborados enterramientos que apuntan a que podían imaginarse a sí mismos en una vida futura, y establecieron sistemas sociales y culturales que indican un esfuerzo consciente para coordinar grandes grupos de personas y mejorar la vida en el futuro. Los hombres de Neandertal y otros pre-humanos mostraron las primeras manifestaciones de estas consecuencias de la autoconciencia, pero no es hasta que los seres humanos modernos llegaron a la “gran explosión cultural”, hace entre60.000-40.000 años, que vemos fuertes indicios del apogeo de la autoconciencia.
3 .- ¿Por qué nuestra autoestima y nuestro estado de ánimo dependen tanto de la aprobación de los demás? ¿Cómo lo explica esto en términos evolucionistas? La autoestima parece ser parte de un sistema que monitorea y responde al grado en que la gente es valorada y aceptada o bien desvalorizada y rechazada por los otros. En particular, la autoestima es esencialmente una reacción interna que nos dice cuán aceptables somos para los demás.Este sistema puede haber evolucionado para ayudar a las personas a evitar el rechazo social que, durante la mayor parte de la evolución humana, habría comprometido enormemente la capacidad de la gente para sobrevivir y reproducirse. Cuando las personas hacen cosas aparentemente motivadas por la mejora de su autoestima, suelen hacer cosas que los hagan más aceptables para los demás. 4 .- ¿En qué sentido es el hombre un animal social? ¿Cómo resolver la tensión fundamental entre nuestra individualidad y las tendencias de grupo? Fundamentalmente, los seres humanos evolucionaron como animales sociales porque no podían sobrevivir y prosperar por sí mismos durante la historia evolutiva. Los seres humanos son animales relativamente indefensos, sin colmillos, garras, fuerza bruta, o velocidad, y unos seres humanos así de solitarios en la sabana africana (donde acaeció la mayor parte de la evolución) habrían sido incapaces de sobrevivir y reproducirse. Sin embargo, mediante la formación de relaciones de apoyo y viviendo en grupos, las personas podían confiar unas en otras para protegerse, compartir alimentos, y sacar adelante a la descendencia, y muchos aspectos de la naturaleza humana evolucionaron porque hicieron posible la vida en sociedad. Por supuesto, vivir en grupo también tiene desventajas. La gente tendrá conflictos, podrá ser dominada o engañada por otros miembros del grupo, podrán cogerse enfermedades de los demás, y así sucesivamente. Así, las personas deben encontrar un equilibrio entre las ventajas y las desventajas de vivir en grupo, y la evolución también ayudó un poco en ese sentido. Pero siempre habrá una tensión porque la gente puede ser tanto ayudada como herida por los demás. 5 .- ¿Qué importancia tienen en su opinión, las contribuciones de la sociobiología, la etología humana y la psicología evolucionista para comprender la naturaleza de nuestra mente y nuestro comportamiento? Excepcionalmente importantes. Durante la mayor parte de la evolución humana (alrededor de 6 millones de años desde que compartimos un ancestro común con los chimpancés), vivimos como animales sin sociedades, culturas, o la moderna autoconciencia, y la naturaleza humana fue formada por la evolución para promover la supervivencia y la reproducción. Sólo en los últimos 40-60,000 años hemos tenido cultura, y sólo en los últimos 10.000 años hemos tenido agricultura y comunidades sedentarias. Así que, como muchos autores han señalado, estamos viviendo en las condiciones modernas con el mismo cerebro, esencialmente, que el de quienes vivieron en la edad de piedra. Por supuesto, hemos creado unas condiciones de vida muy diferentes de aquellas bajo las cuales los seres humanos evolucionaron, pero nuestra naturaleza es fundamentalmente la misma, así que para entender el comportamiento humano plenamente, debemos considerar nuestra naturaleza evolucionada. La cultura ha creado muchos cambios en el comportamiento humano, pero aquellos se han añadido a nuestra naturaleza biológica básica. Los seres humanos son muy buenos aprendiendo y adaptándose a partir de la experiencia, y hemos creado algunas innovaciones culturales notables, pero seguimos siendo producto de nuestro pasado evolutivo. 6 .- ¿Cuáles son los principales métodos de investigación de la conducta humana? En realidad, hay demasiados para describirlos. Los científicos del comportamiento se basan en una amplia variedad de métodos para estudiar las bases fisiológicas y neurológicas del comportamiento, del desarrollo psicológico, del pensamiento y de la toma de decisiones (cognición), de las emociones, las interacciones sociales, las influencias culturales, y así sucesivamente. No sabría por dónde empezar a describir todos estos métodos 7 .- ¿En qué está trabajando ahora? Varias cosas:
(1) Los procesos implicados en cómo la gente maneja las impresiones que tienen los otros de ellos (es decir, la auto-presentación o manejo de la impresión) (2) Las reacciones emocionales y de comportamiento al rechazo interpersonal (3) La auto-compasión (el tratarse amablemente a uno mismo cuando las cosas van mal) (4) Los efectos negativos de la auto-conciencia y la auto-evaluación y la manera de reducirlos.
Este es mi homenaje a alguien muy especial. Casi 45 años más tarde, ahí seguimos, después de haber pasado varias vidas y esperar con ilusión las que nos queden. Escrito con sus propias palabras, porque siempre es bueno hacer memoria
Cuando éramos más jóvenes construimos la vida con música de fondo. Compartimos una novia y también confesamos juntos nuestros pecados.
Cuando éramos más jóvenes el tiempo de vivir se nos gastaba entre vinos peleones y promesas de un siempre fiel, sin avalista, y de un ahora, en el que amigo era más que todo y algo así como nada.
Cuando éramos más jóvenes no siempre supimos elegir, pero elegimos las noches en color y las canciones con que ahuyentábamos el miedo.
Luego colgamos adornos brillantes que fueron demostrando al calendario que existen agujeros en el alma y otros vacíos que nunca se llenan.
Supimos que el amor no es para siempre; que Dios se parece mucho a una tarde de libro y soledad, y que los actos son como el recibo del gas: se pagan.
Y, sin más referencia, ........se nos pasó la vida.
Hoy - 6 de Julio - se cumple el 103 aniversario del nacimiento de Magdalena Carmen Frida Khalo.Ella no necesita de mi presentación. Pero yo os dejo aquí un pequeño homenaje a su figura.
Se me dio el don de la orfandad para contar versos y lágrimas.
Atravesé el tiempo pregonando la culpa de todos los nombres malditos; los nombres que no me ayudaron los que aguantaron mi mirada sin piedad ante la angustia de no creer en Dios.
Cuando me siento atormentado esgrimo la sonrisa fácil: ojos rasgados, boca contraída.
Pero si ya no lloro no es por haber absuelto soledades, ni por andar en el olvido. Cuando el ánimo se seca es solo por no encontrar medio para la esperanza.
Y entonces, como única salida me entrego a la tarea de saber, de escribir, de ser lo único cierto en este engaño donde el amor no cabe y solo los listos sobreviven.
Llevo doce noches en vela tratando de verte más allá del negro de tu sombra. Y el día te devuelve como muralla altiva; soberbia, indiferente, ..............mágica.
Llevo desde el viernes intentando pintarte y el color se atraganta entre mis ojos. Cambias tanto que dudo si eres sabia, si callas un sueño eterno o si lloras desde tu cresta hirsuta.
Y ahora vuelo sobre el océano vegetal que nos separa, te abrazo en la madrugada, desnudo. Hago las maletas y prometo regresar.
No siempre sabio, sin ser tu dueño, seguiré mirando hasta desvelar, piedra a piedra, el antiguo secreto de tu fuerza.
El tiempo sopla una lluvia intensa de despedidas y billetes de metro que teje el desencuentro minucioso de un ser agonizando, masacrado por la ruina inminente.
Busca, desesperado entre basuras, la prenda soñada. Símbolo del rescate, de una locura colgada en el puente de todo este desorden que lo entierra y no llega a comprender.
Yo soy mi propio público; asido a mi soledad indecente, crecido como huérfano entre vómitos de alcohol y tabaco y alguna otra vileza.
No, no se trata de confusión de lenguas. Más bien se trata de lengua, de idioma, de escritura en estado puro.
Que nadie se atreva a decir que la Asociación está muerta... Que no lo diga. Que para nuestro bien, tenemos, de momento, dos ejemplos de trabajo, creatividad y belleza, que en los próximos días van a ser presentados en público.
El que suscribe, pobre provinciano del Levante español, sumido ahora bajo la nube de cenizas volcánicas islandesas, no va a poder disfrutar de lo uno ni de lo otro. Pero me parece importante recordaros a los "capitalinos", desde este sol de naranjos, que tenéis a vuestro alcance, y en fechas no coincidentes, la presentación de dos libros importantes.
EMILIO PORTA, mi querido amigo, fue galardonado, como todos sabeis, con el Blas de Otero de este año por su poemario "CORALES". El día 12 de Mayo le será entregado el premio en Majadahonda, en la Casa de la Cultura Carmen Conde (Plaza de Colón).
El maestro Enrique Gracia va a presentar esta belleza que yo tuve el honor de escuchar una madrugada casi en primicia, de la boca del mismímo Port. Leerá, junto con Enrique, nuestra querida Vera Moreno (Nelken Rot).
Espero que todos aquellos que tengais la suerte de estar alli lo arropeis, que mi niño está falto de mimos... Yo, Emilio, desde aqui, te mando mi abrazo entrañable y mi felicitación.
Pero, por otro lado, el día 18 de Mayo, nuestro querido SANTIAGO SOLANO presentará en La Biblioteca Municipal de Móstoles (Madrid también), ese magnífico libro suyo: "El autobús 538". Va a presentar el libro ni más ni menos que nuestro querido Alex (Alejandro Pérez García).
Esto va a ser de lujo. Porque el libro es raro de narices; os lo digo yo que me lo tengo analizado hasta la saciedad por razones que no digo. Pero está bien escrito como no podría ser menos viniendo de quien viene.
Así que, desde "provincias", también os pido que arropéis a Santiago el día 18 en Móstoles. Porque lo vale; porque se lo merece.
Porque todos debemos leer este libro iniciático e interpretar, a través de él, la vida y nuestra Red.
Ph‘nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn (En su morada de R’Lyeh, Cthulhu muerto aguarda soñando)
Flotando certera en el río sin más cobijo que la garganta de la noche se derrama el hambre inmemorial de esta raza.
Elegido como esencia de vida, nacido del agua, surge de su dominio y se aventura, dueño de sí y del orbe, más allá del este que la razón le dicta.
Hijo de asesinos, superviviente de mitos tenebrosos, el ser de luz conoce de antemano su hecatombe, la venganza del Abel que nunca ha muerto, el tirano que sella las últimas entradas con acero y piedra, labradas con el signo del olvido.
Ahí vivirá, por los siglos, nunca más otero en la sabana hasta la resurrección.
martes, 4 de mayo de 2010
Mi amor es más fuerte que el Poder de lo Oscuro. Mi amor es como una historia de cuento de hadas pero es real como los sentimientos que tengo. (Mark Knopfler. The Princess Bride)
Los héroes han dejado de bañarse en el jardín de las princesas.
Hay una huelga general de buenas intenciones.
Hoy, al hacer la limpieza, descubrí pesadillas olvidadas, brujas que buscaban su escoba y las fauces sin fuego de un dragón.
Como este canto, canción o libro - que nada importa desde donde se lea - os dejo mi homenaje a la lectura, al canto, a la expresión que nos une... Al libro, en fin, que es nuestro pan.
La canción es la amiga que me arropa y después me desabriga; la más clara y obscura, la más verde y madura, la más íntima la más indiscreta. La canción me da todo, aunqe no me respeta: se me entrega feliz cuando me viola. La canción es la ola que me eleva y me hunde, que me fragua lo mismo que me funde. La canción compañera, virginal y ramera, la canción.
Comenzamos un día por los tiempos de siempre y todavía; comenzamos felices a juntar cicatrices, como buenas señales de los años, y, peldaño a peldaño, levantamos paisaje sin excusa, sin ruego y sin ultraje. ¿Quién se atreve a decirme que debo arrepentirme de la esperma quemante que me trajo? Porque sangra de abajo yo no vendo ni rajo mi pasión.
Entre drama y comedia he llegado trovando a la edad media; torpe, pero sincero, aún no soy caballero (y que el cielo me libre de cordura) No me embriaga la altura ni me aburren los sueños; no es por moda que estallo y que me empeño. El amor sigue en brete y el camino a machete, más no lloro por tal ni me amilano, si conservo mis manos, mi sudor y el humano corazón.
Con esa vocación de dios de las cosas, fue dando nombre a cada bestia, vegetal o accidente que encontraba. Hasta detenerse ante el silencio. Y lo llamó silencio. Y se detuvo ante él.
Vio entonces que el silencio no era objeto, ni bestia, ni accidente. Vio una puerta que guardaba universos no nombrados y, en ese preciso instante, cayeron a los pies del que nombra las cosas, todos los siglos de cansancio ya pasados.
Y ya no supo qué nombre darle a cada matiz del rumor de las aguas; a cada sonido distinto del viento; a cada color reflejado en millones de atmósferas. Al gesto cambiante de las bestias que intentaba trasladar al de sus semejantes, sin serlo.
Así que cerró tras de sí la puerta de nuevo, pensando que el propio silencio iría nombrándose en sus formas infinitas. Exhausto, se entregó a la tierra. La distancia iba aumentando sin cesar, separándolo de todas la cosas, estirando la raíz hasta arrancarla de cuajo.
Debe ser la muerte, nombró por acercar la razón a ese torbellino. O el sueño al que mi ser, agitado por tanta incertidumbre, me arroja.
Siguió el silencio que se impuso sin necesidad de abrir puerta alguna. Como una respuesta tardía, esencial, se le dispersó por el ser otra esencia luminosa.
Atendiendo al mandato recibido He tenido que hacerme el harakiri.
La sentencia se puso de antemano sin dejarme el espacio pertinente de defensa, que hubiera hecho mas grata la pena confirmada.
Una angustia recorre las palabras que se quedan colgadas en mis labios cada vez que pretendo disculparme. No hay manera de hacerte un comentario que exprese mi dolor impertinente, sin que sienta tus uñas que se clavan en el centro de toda mi paciencia.
Me cuestiono vivir esta aventura, que no tiene mas límite que tu ansia de vivirle la vida hasta al vecino. Y más bien me planteo emborracharme, escapar como pueda de tus neuras, irme de putas. Lo que sea por salir del agujero que pones a mis pies sin esperanza de que, algún día, como dice el maestro:
“coincidamos, te dejaras convencer y fueses como siempre te he imaginado”.
Le debo muchos ratos de gozo y reflexión a Don Manuel Alcántara. Este poema, como otras muchas cosas que traslado al papel, se debe a su esfuerzo diario en el periódico local. Yo, personalmente, envidio su facultad de decir lo cotidiano, lo hermoso y lo deleznable, de una manera tan exquisista, sin paños calientes...
El otoño regala anuncios por las aceras como el que oye llover.
Ahora todo es invierno que envejece sin gloria y sin dinero a la espera de la resurrección de la carne.
Si hace un año más o menos compré una tarta como esta para mi amigo Javier, esta mañana, tempranito, he ido a la pastelería y he encanrgado otra para celebrar con los amigos el CUMPLEAÑOS DE SANTIAGO. Esta es de chocolate, que yo se que él es muy goloso.
No se cuantos son los que caen. Pero sean los que sean yo me apuntaba a ellos ya mismo si los pudiese vivir con esa energia inagotable; con esa generosidad; con esa - tantas veces - alegría que Santiago rebosa.
Y como no puedo cantarte el Cumpleaños Feliz, porque sale primero lo del Red Bull... Solo te regalo esta tarta y te mando mi abrazo más entrañable.
Más allá de los dioses y sus actos traidores, con una marca estampada en la frente, Caín esperaba el futuro a lomos de un asno sin sentir temor.
Después del acto fraticida, tras hablar con su señor de algunas cosas que no vienen a cuento, y verse de patitas en la calle por aquel quítame allá esa quijada, Caín sufre el regalo de atestiguar todos los tiempos.
Ya que nada ha de acabar con su vida, desde el desierto al oasis, da fe de la locura celestial hecha poder en un dios tenebroso que ordena el sacrificio del hijo primogénito, la muerte de los niños en Sodoma, las masacres del hombre que inventó — en un acto de ingenio narcisista que salió mal, por un descuido —, y que ahora asesina y saquea como miembro del Pueblo Protegido.
Y así hasta este momento.
No cambia la divina vanidad ni su pereza. Si el chico del Patriarca no palmó, ¡por sus muertos! que su hijo si lo haría, si no a manos del Padre, del romano. Y es que tenemos que aprender que en las manos del dios que hemos quedado cualquier muerte apetece, sobre todo si conlleva una dosis de sadismo. Tanto dan en Egipto siete plagas, la cruz que prometió entre los ladrones o un billete sin vuelta para Auschwitz
Caín lleva su marca, y atestigua lo que haya sucedido en estos siglos: Que dios sigue enredado con su historia, y Azrael aún nos espera en el infierno.
Puede ser un buen ejercicio de autoestima regalarse este relato. Es sencillo: desconecta el teléfono móvil unos minutos; cierra la puerta de la habitación en la que estés y sumérgete en el relato que nos regala LUISMI. No tiene desperdicio.